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103 jóvenes transforman sus vidas a través de la educación alternativa en los CSIF


Los 103 jóvenes que se graduaron de cuarto año de las escuelas alternativas de los Centros Sor Isolina Ferré no permitieron que el maltrato, la falta de atención por parte de sus familias, el “bullying” y hasta problemas con la justicia definieran sus vidas.  En cambio, aprovecharon al máximo las oportunidades ofrecidas en los Centros para superar los escollos que por años les impidieron ser exitosos a nivel personal, sicosocial y académico. Todos continuarán estudios o ya han conseguido un trabajo.

Bryan Alexis González Sánchez es un ejemplo vivo de esto.  El joven de 18 años residente de Caimito ha logrado adquirir la madurez necesaria para comprender que las experiencias vividas, incluyendo las situaciones que lo han llevado ante la justicia al menos en tres ocasiones, forman parte de su historia y que está en sus manos mantener el giro positivo que le ha dado a su vida gracias al apoyo recibido en CSIF-Caimito. En un emotivo mensaje, el joven resumió su historia de dolor, pérdidas y esperanza en cuatro palabras: influencias, decisiones, apoyo y futuro. “Las influencias de mis ‘amigos’ me llevaron a un abismo, mis decisiones cambiaron cambiaron mi destino porque me enfoqué en mi futuro y sobre todo recibí apoyo de mi familia y de Aida y Nora, trabajadoras sociales de CSIF-Caimito”.

“He logrado completar metas que nunca pensé que lograría. Aprendí francés y aprendí a confiar en mí, a ser perseverante y a creer en mis capacidades. Aprendí a tener mayor confianza en mí y a resolver mejor mis problemas. También aprendí que no importa lo que pase en la vida, Dios siempre te va a poner personas para ayudarte”, dice Allison Nicole Ortiz Cartagena, joven de 18 años de Salinas. Allison comenzó en la escuela alternativa de CSIF-Guayama en 2016 y al día de hoy estudia enfermería práctica en Edutec, en Coamo.

Al igual que Bryan y Allison, los 103 jóvenes que forman parte de la Clase Graduada 2018 de los CSIF recibieron mucho más que una educación de excelencia en las escuelas alternativas ubicadas en los centros de Ponce, Guayama y Caimito, en San Juan. Del grupo, 78 continuarán estudios en instituciones de educación superior, 22 ya tienen un empleo y 3 están en vías de conseguir uno.  Los actos de graduación se llevaron a cabo en el Centro de Convenciones de Coamo.

El modelo de educación alternativa de los CSIF ofrece un sistema integrado e individualizado de apoyo que prepara al estudiante para manejar mejor todos los aspectos de su vida. El mismo incluye ayuda emocional, espiritual, orientación vocacional y búsqueda de empleo, entre otras. “En esta escuela pude descubrir y desarrollar talentos que me había olvidado que tenía. Para mí, fue como una nueva oportunidad que Dios me dio. Aquí me siento libre y sin miedo de ser rechazada. Siento la seguridad de que puedo lograr las cosas por mí misma. En poco tiempo he logrado tener más amigos que en todos mis años escolares”, dice Nayromy Rivera Vega, de 17 años, sobre su experiencia en la escuela alternativa de CSIF-Ponce.

“La palabra clave de nuestro modelo de educación alternativa es transformación. Nuestros jóvenes se dan cuenta de su potencial y se comprometen con dar los pasos necesarios para ser productivos, independientes y alcanzar sus metas. Ése es el verdadero milagro que ocurre todos los días en nuestras escuelas alternativas y vemos hoy reflejado en las historias de éxito de nuestros jóvenes graduados”, dijo el principal oficial ejecutivo de los CSIF, José Luis Díaz Cotto, al destacar que el 100% de los jóvenes continuarán estudios postsecundarios o ingresarán al mundo laboral.  

Durante la graduación, Loren Ferré Rangel, dirigió un saludo a los presentes a nombre de la Junta de Directores de los CSIF, de la cual ella forma parte. “Nos sentimos contentos y orgullosos porque ustedes ya tienen claro que ‘en la carrera de la vida, lo que cuenta no es tanto la velocidad sino la dirección escogida’, como dijo Sister Isolina. Por eso, cuando en el futuro se enfrenten a nuevos retos, mantengan siempre la mirada en el camino que ya ustedes han optado por recorrer: el camino que los llevará a una vida plena y productiva en armonía con sus familias, amistades y comunidades”.  

Por su parte, el presidente de la junta de directores de los Centros Sor Isolina Ferré, Luis A. Ferré Rangel, destacó que “estos jóvenes son un fiel testimonio al legado de Sister Isolina, que siempre creyó en el desarrollo del ser humano en su plenitud. Ni el huracán María los detuvo y ahora serán faro de esperanza en sus comunidades y familias”.