Por Joel Ortiz Rivera / joel.ortiz@elnuevodia.com
La obra de Sor Isolina Ferré sigue creciendo, tanto social como físicamente.
En el caso de la física, ayer la Junta de Directores, los empleados y otros miembros de la comunidad de Caimito celebraron con una misa la bendición de las nuevas instalaciones del centro, construidas a un costo de $5.8 millones.
“Esto es un milagro, un gran regalo. No por la estructura física, sino por lo que va a ocurrir en ella, que es la transformación del ser humano”, expresó emocionado el principal oficial ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, José Luis Díaz Cotto.
En términos similares se expresó el integrante de la Junta de Directores, Luis Alberto Ferré Rangel, quien manifestó que “lo importante no es tanto lo físico, sino la obra social. Es el compromiso de mi familia, de los Centros y de la Junta seguir hacia adelante. Esto es una reafirmación del compromiso que tenemos. Y es de ustedes. Vamos a usar estas instalaciones para darle esperanza a la comunidad y decirle que nada está perdido y que todos juntos podemos construir un Puerto Rico mejor”.
Díaz Cotto explicó que la nueva edificación cuenta con 10 salones, biblioteca electrónica, laboratorio de computadoras, teatro y un centro de educación temprana para los niños de las personas que asisten al centro.
En la plaza central, un enorme cubo con diferentes fotos de Sor Isolina Ferré capta la atención del visitante y según Díaz Cotto, hace una conexión que recuerda los orígenes de la institución.
La directora ejecutiva del centro, Lourdes Guzmán, dijo que construir el edificio permite que la misión crezca, ya que podrán atender a más personas, entre ellos, desertores escolares, madres adolescentes y jefas de familia.
“Para nosotros es un sueño hecho realidad. Es un milagro, que en estos tiempos difíciles podamos abrir las puertas de este edificio que nos permitirá darle a la comunidad de Caimito un servicio más completo en unas instalaciones a la altura de la dignidad que tienen nuestras personas”, indicó Ortiz.
Aún quedan por construirse una cancha de baloncesto y un estacionamiento, por lo que la fase de obras se extenderá hasta noviembre.
La bendición de la estructura y la celebración de la misa estuvieron a cargo del padre Baudilio Guzmán S.J., de la Compañía de Jesús.
“Yo me siento satisfecho con Dios y toda la gente que nos ha ayudado y lo digo con humildad: es una satisfacción poder ser un instrumento y dejarse llevar por Dios para hacer estas cosas por esos que están allá afuera, que son los más importantes”, dijo Díaz Cotto mientras señalaba hacia algunos jóvenes participantes de los programas.
Fuente:
http://www.elnuevodia.com/diadebendicionencaimito-1036640.html

